Nací en la base aérea de PALANQUERO, ubicada en Pto. Salgar Cundinamarca, allí crecí y viví durante 11 años, al ver aviones a mi alrededor desperté en mí ese amor por el vuelo, siempre me detenía a ver cuando un avión estaba despegando o aterrizando y no había mejor recompensa para mí que un tour por los hangares de los aviones hecho por mi papá ya que Él me explicaba con sus propias palabras las diversas partes que conformaban su motor, me trataba de hacer entender la forma en la cual estos artefactos podían volar y lo poderosos que podían llegar a ser.
Para el 2003 viajé junto con mi familia al exterior, tuvimos la oportunidad de vivir en Francia y viajar por países vecinos, esto permitió que tuviera una visión más amplia del mundo, mis sueños ya no solo estaban en mi tierra natal sino que comprendí que hay un millón de lugares por conocer y múltiples culturas de las cuales aprender.
Al finalizar mi colegio tome la decisión de seguir los pasos de mi padre, decidí presentarme a la Escuela Militar de Aviación y una vez allí inicie mi curso como oficial de la Fuerza Aérea Colombiana; este sueño no llenó por completo mis expectativas, tenía una ambición más grande de la que hubiera podido cumplir estando adentro ya que por motivos de estatura no podía ser piloto y Dios en su inmensa sabiduría supo ponerme pruebas en el camino que me enseñaron que ese no era mi destino y que existía algo aún mucho mejor para mí. Es cuando regreso de nuevo al seno de mi hogar y con el apoyo infinito de mis padres empiezo mi carrera como piloto comercial y desde ese entonces este sueño no ha dejado de darme las mejores alegrías y satisfacciones personales, como dice la frase ¨Hago lo que quiero y quiero lo que hago¨ por eso no lo veo como una carga tener que constantemente seguir estudiando sino como una oportunidad de ser cada día mejor, para que en un futuro pueda desempeñarme en una gran compañía aérea y porque no en una compañía internacional dejando en alto el nombre de mi país y de mi familia.


